Las parejas de Mayo y Diciembre
El crecimiento económico y el dinero han horadado la férrea tradición familiar china en otros de sus flancos. Ahora son mucho más frecuentes los matrimonios entre nacionales y extranjeros y lo que es aún más escandaloso, los matrimonios entre gentes de diversas edades. En la década de los setentas las bodas con foráneos apenas llegaron al medio millar en Shangai, pero en el quinquenio del ochenta y cinco al noventa la cifra creció hasta casi seis mil y en lo que va corrido de este año ya se han registrado 917 matrimonios de chinos con extranjeros. En Guangdong la cosa toma proporciones mayores: 12.000. Y en toda China 1000.000, la mayoría de ellos entre gentes con educación universitaria y vinculados a la nuevas industrias y negocios. El otro fenómeno, llamado Parejas de Mayo y Diciembre, es bien conocido en occidente y sólo entre los campesinos parece seguir siendo tabú. Lo notable de este incremento en las relaciones entre hombres y mujeres y jovencitas o entre señoras y adolescentes es que sucede en las provincias donde hay más dinero y en los pueblos donde las reformas han enriquecido a los campesinos. La historia que más ha causado horror recientemente es la de un muchacho de veinte años y una señora de cuarenta. El joven es un médico recién graduado que trabaja en un hospital de pueblo y ella, una ama de casa que visitaba ocasionalmente, con su hija, el hospital. El joven médico se hizo amigo de la pareja y ellas le invitaban a casa, donde él, terminada la cena, lavaba los platos. Entre madre e hija fue creciendo una competencia secreta: ambas querían quedarse con el médico. Y él eligió la madre. Los padres del muchacho entraron en pánico y tomaron el tren para hacer desistir al hijo de semejante descabello. El día de la boda, se arrodillaron frente al hijo y con lágrimas le rogaron que no se casara con la señora. Entonces el hijo, tomando un cuchillo, se cortó el índice de su mano izquierda y les dijo: “Me voy a casar con ella. ¿No se dan ustedes cuenta de cuánto la amo? |