Manuela lee a Melville las cartas de la fortuna

En Paita,
la vieja conocedora de hombres
leyó la carta de la fortuna
a un joven inglés de rubias crenchas.
Vio las antiguas palabras cifradas y las dijo:
'Que la ira de los desposeídos te guìe'.
Para acabar con el mal y el dolor,
para no contaminarse,
a las almas sensibles
Sólo queda la pobreza y la miseria.
Huye del mundo y sus leyes,
Huye, incluso, de la misma vida.